Mi descubrimiento del método Montessori
Escrito por Muriel Palma LömkerLeí por primera vez algo sobre Montessori en el semanal Die Zeit. Mi prima alemana me dijo: “Esto es algo que seguramente te interesará” y acertó.
Se trataba de un artículo sobre la escuela Montessori de Potsdam (Berlín) y describía algo totalmente nuevo para mí: una escuela a la que los niños iban a gusto, en la que trabajaban guiados su propio interés, en la que no había gritos ni silencios antinaturales sino un ambiente de trabajo constante.
En el artículo describe muy bien las aulas con tres edades mezcladas, la libertad de movimiento de los niños, el trabajo concentrado y el respeto por las diferencias entre las personas.
El artículo mencionaba que ya eran 50 las familias que se habían trasladado a vivir a Potsdam para poder llevar a sus hijos e hijas a la escuela Montessori; atraídos por un método educativo respetuoso y unos resultados académicos excelentes.
Un detalle del artículo que me llamó la atención especialmente fue que al recibir visitas, la directora de la escuela, Ulrike Kegler, invitaba a los visitantes a taparse los ojos para concentrarse en el sonido de las aulas: conversaciones pausadas entre los alumnos y alumnas, movimientos tranquilos, respeto por las personas y el espacio.
Muriel Palma Lömker
Semanal: http://www.zeit.de/index
